Entre otras muchas cosas, no soporto, al entrar en una cafetería, tener que sentarme en las mesas que quedan en el centro, mi espalda debe quedar totalmente “resguardada” por la pared, si la mesa está en un rincón, mejor que mejor, por lo tanto odio sentarme en la barra, y si no hay mesa con estas características no entro… y ni que decir la que puedo liar cuando voy acompañada… ¡intento ser siempre la primera en sentarme!!! aunque obviamente, en algunas circunstancias quede como una auténtica maleducada… sniff