Todo empezó con los macarrones. Un día descubrí que no me gustaban porque me daba pena pincharlos, así que empecé a comerlos con cuchara, no sé, así me sentía menos mal al comerlos. La cosa salpicó después al arroz y a todas las cosas que son susceptibles de ser comidas con tenedor.

Así las cosas, al día de hoy, sólo como con cuchara (mi dieta no es limitada, tan sólo licuo los alimentos, tipo papillas de bebé más o menos consistente) aunque, en público no se me nota: utilizo todos los cubiertos y no pasa nada, es decir, vivo mí cuchareo dentro del armario.

··· pulmón ···