Desde hace dos años me arranco las uñas, pero tengo un sistema. Los días veintiuno de cada mes las muerdo hasta arrancarlas. Me esmero en hacerlo para que se corte exactamente toda la parte blanca. Esto no sería un problema, solo que el mes pasado no lo hice con tanto cuidado y la uña del dedo índice quedó con un pico. Me entró tanta que no sabía que hacer, lo corté con una tijera pero quedo muy mal. En la desesperación, no lo dude, decidí arrancarla. Agarre una pinza que tenía en la cocina y lo hice de un tirón. Fue horrible, lo bueno es que no se me infectó.

Saludos neuróticos de Pablo desde Argentina.