Desde absolutamente siempre he tenido un problema con los metales.
No importa si es oro, plata o derivados.
Me dan mucho las joyas (a veces incluso si son de plastico).
No puedo monedas, llaveros o llaves sin que tenga la sensación de que tengo que irme a lavar las manos.
Sinceramente no puedo ni si quiera puedo oler el metal.
Las perillas de las puertas, los barandales y las llaves del agua son una pesadilla si no estoy en mi casa porque se que pueden estar muy sucias.
Incluso hay veces en que, literalmente, no puedo tomar algunos cubiertos sin que me causen muchisima repulsión.
Cualquier cosa de metal o de plástico que este dentro de la comida también me da muchisimo asco y siento que debo ir a lavarme las manos de inmediato.
Creo que tengo un problema.

··· Alexandra ···