Tengo muchas neurosis. Llegan a niveles insospechados. A continuación voy a intentar detallar algunas:

– No logro , ni siquiera intentarlo, si la puerta de placard está apenas abierta.
– No soporto viajar en colectivo. El contacto con la me molesta. Pero no tanto como los ejércitos de microbios que imagino caminando por mi cuerpo.
– No tolero que en un , fundamentalmente en el de mi casa, haya pelos. DE CUALQUIER TIPO. Tengo que primero juntarlos y luego hacer uso del sanitario. Por suerte ya nones usan monedas, porque antes tenía que ir desde mi casa hasta la parada con las monedas en la mano. Tocándolas sin mirar, pero sabiendo que la suma era exacta.
– No puedo salir de mi casa si las sillas no están acomodadas como corresponde, alrededor de la mesa.
– No hay manera de que pueda andar tranquila por la vida si la interior no combina con el resto de mi vestimenta.

Es muy difícil para mi ser yo, pero no tengo ningún atisbo de interés en cambiar estás manías ni muchas más 🙂