Tengo un perro que es bastante revoltoso. Ya tiene unos años pero todavía sigue haciendo cosas de cachorro, es muy inquieto, muerde todo y se come cualquier cosa que encuentra.

A mí me gustan las joyas, no tengo joyas caras, pero tampoco las tengo de plástico y la conjunción de mi gusto por las alhajas y tener un perro que se come lo que encuentra me llevó a mi neurosis.

Cada vez que lo saco a pasear, además de las respectivas bolsitas para juntar la caca, llevo un palito para remover la misma, buscando alguna joya que este adorable cuadrúpedo de orejas largas, se haya comido.