Todo comenzó en 2007, mi familia puso un en medio de la sala para «no llegar tarde», pero en verdad parecía que solo lo querían de adorno. Como les decía, al principio era indiferente hacia él, hasta que escuche el sonido continuo de TIC-TAC, y sentí que mi corazón se aceleraba trayéndome una enorme angustia y ansiedad constante.

No podía controlarla, los intentos eran nulos, la respiración relajada no funcionaba, distraerme mucho menos. Por 6 años, viví con angustia, ansiedad e insomnio por las noches, hasta que, en 2013, le pedí a mi hermano que le pusiera grasa en sus engranes para reducir el sonido. El reloj se atasco por tanta grasa y dejo de funcionar, por lo que tuvieron que remover.

Durante 10 meses, fui la persona mas feliz, despreocupada, relajada. Hasta que hoy, pusieron un reloj nuevo. Ahora el infierno comenzara de nuevo. ¿Cuanto tiempo sufriré?, ayuda.